- ¿No se equivocará con las cifras?
- El asistente responde según los datos conectados y muestra la fuente de datos de la respuesta, así que el resultado se puede comprobar. Pero la calidad depende de cómo se describan los datos: si no se fija qué significa cada campo y cómo se calcula la métrica, el chat se equivoca igual que se equivocaría una persona ante una exportación confusa.
- ¿Sustituye al analista?
- No. El chat quita las preguntas típicas: ver una cifra, comparar periodos, encontrar una caída, montar una tabla simple. Las conclusiones complejas, los cálculos discutibles, las relaciones causa-efecto y las decisiones de gestión siguen siendo cosa de una persona.
- ¿A qué datos se puede conectar este chat?
- En esta implantación, el chat trabajaba con CRM, Yandex Metrica —la analítica web rusa— y exportaciones de cuentas de publicidad; la misma mecánica funciona con Google Analytics u otra fuente equivalente. En otros escenarios se puede conectar a bases de datos, tablas, exportaciones de BI y otras fuentes estructuradas, si está claro qué campos tienen y cómo se calculan los indicadores necesarios.
- ¿Para qué sirve esto si ya tenemos informes o BI?
- Lo que más aporta no es acelerar un informe grande, sino la larga cola de preguntas pequeñas sobre los datos. Tras el lanzamiento, los empleados empezaron a hacerles a las cifras preguntas cotidianas que antes aplazaban o no llevaban al analista —«no da para molestarlo por esto»—. En el chat se comprueban rápido antes de decidir, y se ve al lado el contexto, por ejemplo que parte de los artículos no estuvo en stock desde mitad de mes.
- ¿Quién lo usa?
- Directivos y gestores que necesitan respuestas rápidas sobre ventas, leads, tráfico y publicidad, sin hacer cola al analista ni saber SQL o la estructura de la base. Preguntan en lenguaje natural y reciben una cifra con la fuente de datos con la que se calculó.
- ¿Qué hace falta para arrancar?
- Acceso a los datos y su descripción: qué significan los campos, cómo se calculan las métricas, qué filtros aplicar. Es la mitad del éxito —sin describir los datos, las respuestas serán poco fiables; con ella, el chat responde de forma predecible y muestra la fuente de datos de la respuesta.